martes, 14 de febrero de 2012

Drama y arte.

Introducción: la película que voy a comentar se trata de El pianista, que describe la situación del protagonista un pianista judío polaco en la 2ª Guerra Mundial: Władysław Szpilman, por lo tanto una película basada en hechos reales que demuestra el infame desprecio judío en aquellos años por los nazis y que el arte puede salvar como en la película.

Ficha técnica:
·         Roman Polański dirige esta película en el año 2002.
·        Género: drama e histórico.
·        Productora: Studio Babelsberg.
·        Premios: ganadora de 3 Óscars: al mejor director, mejor actor y mejor guión adaptado, también fue nominada a mejor película, fotografía, vestuario y montaje a los mismos premios. Palma de Oro del festival de Cannes.
·        Duración: 150 minutos.


Argumento:
Szpilman tocaba el piano en la radio de Varsovia pero es atacado por los alemanes. Él y su familia se quedarán en la ciudad soportando la ocupación nazi.
Al paso de meses hay normativas de señalización y discriminatorias hacia los judíos y después todos ellos se trasladan a guetos judíos.
La familia de Szpilman se le acaba el dinero y Szpilman trabaja tocando el piano en un restaurante del gueto y los demás trabajaban. Su padre trabajaba en una fábrica de textil, pero es cerrada y se instalan cerca de la fábrica. Un día son llevados a tren hacia el campo de concentración, pero él escapa gracias a un amigo policía. El gueto está desierto, fue escenario de injusticias, hambre, miseria, delincuencia y muerte. Trata de esconderse y trabaja como albañil en una obra. Sus compañeros tratan de levantarse contra los alemanes. Szpilman huye y encuentra a un viejo amigo contribuyente de la resistencia polaca. Vive en un piso sin hacer ruido pero le descubren, Szpilman huye y encuentra a otros viejos amigos donde le dan otro piso. Durante su estancia en los dos pisos observa que la calle es un escenario de levantamientos y explosiones. Los alemanes atacan los edificios y huye tiene que trepar y saltar pero su poca energía hace que se caiga al saltar y cojea. Era el final de la guerra y los rusos estaban cerca. Szpilman rebuscaba para encontrar alimentos hasta que se encuentra con un oficial alemán; el alemán le pregunta que oficio tiene y Szpilman le dice que es pianista. El oficial le enseña un piano y le pide que toque. Szpilman toca y da riendas sueltas a su talento o prodigiosidad con una pieza bella y complicada. Después le enseña su escondite. La casa abandonada es un puesto de mando improvisado. El oficial le da comida a Szpilman escondido en la buhardilla. Los alemanes se van con la llegada de los rusos. Szpilman recibe un abrigo del oficial y él le dice su trabajo en la radio polaca para escucharla y su nombre.
Szpilman sale al encuentro de los rusos pero no se da cuenta que está uniformado de alemán, pero sobrevive al malentendido.
Un amigo de Szpilman pasa por un puesto ruso con prisioneros alemanes. El oficial, prisionero, oye la palabra músico y sabe que está hablando de Szpilman pero no pudo decir su nombre.
Szpilman y su amigo lo buscan pero no hay rastro.
Al final Szpilman cumple el sueño de tocar en una orquesta y vivió hasta el año 2000, el oficial alemán llamado Hosenfeld solo se sabe que murió en un campo de prisioneros soviético en 1952.

Una segunda mirada en el cine.
La película en sí es buena pero es dramática con escenas crueles e inhumanas. En los años 1939-1945 los judíos fueron marginados como: restricción de entrada de locales, prohibiciones de: ir por la calzada, sentarse en bancos, tener más de 2.000 zlotis (moneda polaca) en este caso. Los alemanes podían hacer lo que quisieran, desde humillarles hasta matarles.
El otro aspecto es que el arte de Szpilman le ha salvado, teniendo otra visión donde el piano y la música tienen un valor.

cartel publicitario.

Szpilman en el gueto desierto.
Szpilman y el oficial. 

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